Cuita tus pies en Fallas


Llegan las tan deseadas fallas por todos los valencianos. Tras dos años sin disfrutar de ellas, muchos ya no recuerdan lo que suponían. Mucha alegría, pólvora, fiesta y color, pero también gran cantidad de pasacalles, caminatas, horas de pie y cansancio. Y a pesar del mal tiempo, este año volveremos a recorrer todas las calles para ver los monumentos falleros y emocionarnos con la tradicional ofrenda. Con todos estos paseos, los pies son los grandes olvidados hasta que llegan las rozaduras y ampollas.

¿Cómo cuidamos nuestros pies en fallas?

  1. Primero de todo, hay que elegir un zapato cómodo. No es el momento de estrenar nuevas zapatillas para recorrer todas las calles. Igualmente, en el caso de la indumentaria fallera, hay que probar antes los bonitos zapatos forrados de sedas, las alpargatas y también las típicas medias caladas porque al no ser un calcetín normal, su mayor textura y rugosidad también son propicios a provocar rozaduras. Asimismo, no es suficiente con comprobar que nos están bien de tamaño durante unos minutos, es recomendable utilizarlos por casa durante al menos algunas horas, y a poder ser, varios días. Además, aunque no sean nuevos, también hay que probar los zapatos antes. Ya que en dos años de pandemia, y aún siendo adultos, el pie puede cambiar, y lo que en otro tiempo fueron unos cómodos zapatos de fallera, pueden ahora hacernos daño.
  2. En segundo lugar, asegúrate que el zapato se sujeta bien, con el tiempo pueden ceder, y el pie ha de mantenerse estable y seco. La humedad tampoco es una buena compañía.
  3. En tercer lugar, podemos usar una crema anti-rozamientos o vaselina para evitar la fricción con una película que recubra la piel en los puntos críticos, por ejemplo Compeed Anti Fricción o similar.
  4. La previsión también es importe, por ello, es aconsejable llevar apósitos de hidrocoloides, (como Compeed ampollas u otra marca) que en caso de rozaduras, nos salven de poder acabar la ofrenda o un pasacalle.
  5. Por último, y no menos importante, es recomendable revisar el estado de nuestros pies previamente, evitar uñas encarnadas, callos, durezas, grietas, etc. Visitar nuestra podóloga te puede ayudar.

¿Y qué hacer si a pesar de todo nos sale una ampolla en el pie?

Habría que lavar la zona con agua y jabón, aclarándola bien. Después secarla adecuadamente con gasas y desinfectar con clorhexidina. Tras la limpieza, se taparía con una gasa antiadherente y se sujetaría con esparadrapo de papel. Su hubiera un ampolla de gran tamaño que provocara gran dolor, se abriría y drenaría sin quitarle la piel. En el caso que la piel hubiera saltado, se desinfectaría y se pondría un apósito de los que se conocen como segunda piel. Hay que tener en cuenta que no se debería abrir la herida dos veces, y sería recomendable que un podólogo la revisara.

Esperamos que estos consejos sean de vuestra utilidad y paséis unas buenas Fallas.

Zapatillas falleras

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