Claves para el cuidado del pie con calzado de seguridad


El calzado de seguridad nos da unas garantías y una protección necesarias durante las largas jornadas de trabajo. Nos protege del exterior, sin embargo, en ocasiones nos causa heridas, dolores y molestias en el pie.

Para evitar ese posible sufrimiento, nuestra podóloga María nos da una serie de recomendaciones.

Consejos en el uso de calzado laboral

Hay que tener una serie de precauciones a la hora de elegir el calzado laboral. Éste debe adaptase a la morfología del pie, y hay que evitar que la puntera sea demasiado ajustada. Antes de ponérselo, siempre se debe inspeccionar el interior, para evitar el roce con costuras o cuerpos extraños.

En segundo lagar, y no menos importante, hay que elegir unos calcetines adecuados. Los calcetines se deben cambiar una vez al día como mínimo. Y el material del que estén fabricados debe ser de fibra natural (hilo, lana, algodón). Por otro lado, el uso de calcetines acolchados puede ayudar a proteger contra las lesiones en la piel y tejidos blandos del pie.

En tercer lugar, conviene evitar el exceso de sudoración. Nuestra podóloga puede administrar y recomendar la utilización de unos productos astringentes específicos que disminuyan el nivel de sudor.

Aunque resulte obvio, también es necesaria una higiene y secado correcto de los pies. En este proceso, no hay que tratar con rudeza la zona interdigital.

Respecto al corte de las uñas, hay que dejar los bordes rectos (en la medida de lo posible) y limados. No se deben cortar excesivamente, dejar que sobresalga 1-2mm del pulpejo del dedo. También es recomendable evitar esmaltes. Y en caso de uñas encarnadas, supuración o dolor en los bordes de las uñas, acudir siempre al podólogo de confianza.

Si se tienen callos y durezas, se recomienda mantener una hidratación correcta y diaria de los pies. No utilizar callicidas, ni cuchillas …. Y, por supuesto, visitar al podólogo.

Por último, la inspección diaria de los pies por parte de uno mismo ayuda a el diagnóstico precoz por parte de los podólogos de afecciones comunes como: hongos ungueales y dermatológicos, verrugas plantares, callos, hongos, rozaduras, ampollas, ulceras, fascitis, juanetes, etc. Así que, para unos pies sanos hay que observarse, y visitar al podólogo que nos administrará el correcto tratamiento y evitará lesiones mayores.

Los pies son los grandes olvidados. Sin embargo, nos sirven de soporte y nos llevan a todos los lados. Mimarlos con un poco de atención, nos ayudará a estar mejor y caminar hacia nuestros objetivos.

¿Conoces las principales dolencias asociadas al calzado de seguridad?

Las principales patologías podológicas asociadas al calzado de seguridad son hiperhidrosis (exceso de sudoración), hiperqueratosis (durezas y callosidades), onicocriptosis (uñas encarnadas), cambios de morfología y color de las uñas, hongos, talones agrietados, y ampollas.

Estas patologías tienen solución. Sigue los consejos de nuestra podóloga y ante cualquier molestia o duda, pide cita y acude a la consulta.

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